CARACTERÍSTICAS GENERALES
Los artrópodos (Arthropoda, del griego αρθρον,
arthron, "articulación" y πούς, pous, "pie") es el más
extenso del Reino Animal, comprendiendo más de tres cuartas partes de las
especies conocidas.
Los artrópodos son protóstomos eucelomados con
sistemas de órganos bien desarrollados, y comparten con los anélidos el
carácter de una metameria patente.
Los artrópodos poseen simetría bilateral, cuerpo
metamérico dividido en tagmas que
comprenden cabeza y tronco; cabeza, tórax y abdomen, cefalotórax y abdomen.
Poseen apéndices
articulados; primitivamente un par por metámero, pero con frecuencia su número
se reduce; a menudo, los apéndices se modifican para funciones especializadas.
Poseen un exoesqueleto
cuticular que contiene proteínas, lípidos, quitina y con frecuencia,
carbonato cálcico. Es secretado por la epidermis subyacente y se renueva a
intervalos (ecdisis o muda). El exoesqueleto está estructurado en capas:
- Epicutícula. Muy delgada, estratificada a su vez y con propiedades hidrófobas que le confieren una función impermeabilizante. Está compuesta de proteínas y sustancias lipídicas tales como ceras. Donde es más delgada se facilita el intercambio de sustancias, por ejemplo la transpiración.
- Procutícula. Es la parte principal y más gruesa de la cutícula. Está formada a su vez por dos capas:
- Exocutícula. Esta parte es la de espesor más desigual y la más rígida. Su dureza deriva de la presencia de compuestos fenólicos que enlazan a los otros polímeros. Abunda en los escleritos y es más delgada o está ausente en las zonas de articulación.
- Endocutícula. Gruesa pero a la vez flexible y de espesor más uniforme que la exocutícula.
Cuentan con un sistema muscular complejo que se fija en el exoesqueleto, con músculos estriados para acciones rápidas,
músculos lisos para los órganos viscerales; carecen de cilios. El celoma es
reducido en los adultos; la mayor parte de la cavidad del cuerpo es un hemocele
(senos o espacios en tejidos) lleno de sangre.
El sistema
digestivo es completo. Las
partes bucales modificadas a partir de apéndices y adaptadas a diferentes
métodos de alimentación. El sistema circulatorio es abierto, con un corazón
contráctil dorsal, arterias y hemocele (senos sanguíneos). La respiración es
variada, pudiendo ser realizada a través de la superficie del cuerpo, por
branquias, tráqueas (tubos de aire) o pulmones en libro.
El sistema excretor consta de glándulas pares
denominadas glándulas coxales o maxilares en algunos, homologas del
sistema nefridial de los anélidos; algunos con otros órganos excretores
denominados tubos o túbulos de Malpigi, Malpighi o Malpigio.
El sistema nervioso es parecido al sistema
nervioso de los anélidos con un cerebro dorsal conectado por un anillo
alrededor del esófago a una doble cadena nerviosa de ganglios ventrales; en
algunas especies, se presenta fusión de ganglios. los órganos sensoriales son
bien desarrollados.
Generalmente son dioicos (de sexos separados) con
órganos reproductores pares y conductos. La fecundación normalmente es interna.
Pueden ser ovíparos o ovovíparos, a menudo con metamorfosis y en algunos
partenogénesis.
CLASIFICACIÓN TAXONÓMICA DEL
PHYLUM ARTRÓPODA
El Phylum Artrópoda se compone de distintas clases
agrupadas en cuatro subfilos: Subphylum Trilobitomorpha, Subphylum Chelicerata,
Subphylum Crustacea (o Birrámea) y Subphylum Unirramia.
1. SUBPHYLUM TRILOBITOMORPHA (Todos extintos)
Los trilobites (Trilobita, del latín, "tres
lóbulos") posiblemente se originaron antes del Cámbrico, en el que
florecieron. Se extinguieron hace unos 200 millones de años, pero abundaron
durante los periodos Cámbrico y Ordovícico. Su nombre hace referencia a la
forma trilobulada del cuerpo, debida a un par de surcos longitudinales. Fueron
animales bentónicos, probablemente carroñeros. La mayoría podían enrollarse
como cochinillas de humedad y tuvieron de 2 a 67 cm de longitud.
El exoesqueleto contenía quitina, endurecida en
algunas partes por carbonato cálcico. El cuerpo comprendía tres tagmas: cabeza, tórax y pigidio. La cabeza era una pieza única, pero mostraba signos de
segmentación precedente; el tórax tenía un número variable de metámeros y los
metámeros del extremo posterior estaban fusionados en una lámina. La cabeza
llevaba un par de antenas, ojos compuestos, boca y cuatro pares de apéndices
articulados. Cada metámero del cuerpo, excepto el último, también presentaba un
par de apéndices birrameos (con dos ramas). Una de las ramas tenía una hilera
de filamentos que pudieron haberle servido de branquias.
Figura 6.2. División de tagmas de un trilobite: la zona rosada
corresponde a la cabeza, la amarilla al tórax y la azul
al pigidio.
2. SUBPHYLUM CHELICERATA
Los quelicerados constituyen un grupo antiguo que
incluye los euriptéridos (extintos), los merostomados, los arácnidos y los
picnogónidas. Se caracterizan por tener seis pares de apéndices: un par de
quelíceros, un par de pedipalpos y cuatro pares de patas marchadoras (un par de
quelíceros y cinco pares de patas marchadoras en los xifosúridos). Carecen de
mandíbulas y antenas.
Los quelíceros son apéndices acabados en punta que
se usan para agarrar el alimento. En las arañas (orden Aracneae) están
asociados a una glándula venenosa y se utilizan para inocular veneno a la presa
o como mecanismo defensivo. Estos quelíceros pueden ser aciculares (en forma de
aguja) o quelados (en forma de pinza).
Los palpos son apéndices sensoriales que, como su
nombre indica, los quelicerados emplean para palpar la zona circundante al
animal. Constan de seis artejos; el más basal es la coxa, seguida del trocánter,
fémur, patela, tibia y tarso. Estos palpos pueden ser pedipalpos como en las arañas (orden Aracneae); se asemejan a patas
pero no se apoyan en el suelo sino que se mantienen elevados hacia adelante. Los
palpos quelados como en los
escorpiones (orden Scorpionida) y pseudoescorpiones (orden Pseudoscorpionida)
que poseen apariencia de pinzas o tenazas con las cuales además de palpar
pueden atrapar a sus presas y a los individuos del sexo opuesto en el acto de
apareamiento. Los palpos armados como
los presentes en los amblipigios (orden Amblypygi) son apéndices retractiles
armados de espinas endurecidas que el animal utiliza para atrapar fuertemente a
su presa.
Tienen ojos compuestos laterales y/o ojos simples
medianos. Tienen el cuerpo típicamente dividido en dos regiones o tagmas, una
anterior denominada prosoma y una posterior u opistosoma.
2.1. CLASE MEROSTOMATA
Esta clase está representada por los Euriptéridos
(hoy todos extintos) y los xifosúridos o cangrejos cacerola, un grupo antiguo
que en ocasiones es calificado como “fósiles vivientes”, debido a que de este
grupo todas las familias se encuentran extintas a excepción de la familia
Limulidae donde se alberga el cangrejo cacerola.
Figura 6.3. Comparación del tamaño de un euriptérido con el tamaño
de un hombre adulto.
2.1.1.
Subclase
Xifosúridos
Son un antiguo grupo marino que data del Cámbrico.
El cangrejo cacerola (Limulus polyphemus)
no ha cambiado prácticamente desde el Triásico. Sólo sobreviven hoy tres
géneros (con cuatro especies): el género Limulus
que cuenta con la única especie Limulus
polyphemus, el género Carcinoscorpius
que cuenta con la especie Carcinoscorpius
rotundicauda, y el género Tachypleus
que cuenta con las especies Tachypleus
tridentatus y Tachypleus gigas.
A

B
C

D
Figura 6.4. Xifosúridos: A. Limulus polyphemus;
B. Carcinoscorpius rotundicauda
C. Tachypleus tridentatus; D. Tachypleus gigas
Los xifosúridos tienen un caparazón (escudo dorsal
duro) en forma de herradura, sin segmentar y un abdomen ancho que tiene un
telson largo, o pieza caudal. El cefalotórax lleva cinco pares de patas
marchadoras y un par de quelíceros, mientras que el abdomen tiene seis pares de
apéndices anchos y delgados, fusionados en la línea media. Sobre alguno de los
apéndices abdominales aparecen branquias en libro (branquias planas, como
hojas). Sobre el caparazón presentan dos ojos compuestos y dos simples. Los
cangrejos cacerola nadan mediante sus láminas abdominales y pueden andar con
sus patas marchadoras. Se alimentan por la noche de gusanos y pequeños
moluscos, que trocean con sus quelíceros.
Durante la época reproductora los cangrejos
cacerola van a la costa durante la marea alta para aparearse. Las hembras
excavan en la arena donde dejan sus huevos, con uno o más machos de menor
tamaño siguiéndolas de cerca para añadir su esperma a los nidos antes que la
hembra de que la hembra cubra los huevos con la arena. Los huevos son
calentados por el sol y protegidos de las olas hasta que la joven larva emerja
y vuelva al mar durante la otra marea alta. Las larvas están segmentadas y a
menudo se las denomina larvas trilobite
por su parecido con los trilobites, con los cuales pueden estar relacionados
los xifosúridos.
Figura 6.6. Larva de un xifosúrido.
2.2. CLASE PICNOGÓNIDA
Aunque algunas arañas de mar solamente tienen unos
pocos milímetros de longitud, otras son muchos mayores. Tienen cuerpos
delgados, pequeños y generalmente cuatro pares de patas marchadoras finas y
largas. Además poseen un carácter único entre los artrópodos: los segmentos se
reduplican en algunos grupos, con lo que tienen cinco o seis pares de patas en
lugar de los cuatro pares característicos de los arácnidos. Los machos de
muchas especies llevan un par de patas suplementarias (ovígeros) sobre los que
portan los huevos en desarrollo. Los ovígeros suele faltar en las hembras.
Muchas especies también están equipadas con quelíceros y palpos.
La boca se localiza en el extremo de una larga
probóscide que succiona los jugos de cnidarios y otros animales de cuerpo
blando. La mayoría de los picnogónidos tienen cuatro ojos simples. El sistema
circulatorio está limitado a un corazón dorsal sencillo, y faltan los sistemas
excretor y respiratorio. El cuerpo estrecho y las patas largas proporcionan una
amplia superficie, en relación con el volumen, que es evidentemente suficiente
para la difusión de gases y desechos. Debido al pequeño tamaño corporal, el
aparato digestivo envía ramas dentro de las patas; asimismo, la mayor parte de
las gónadas también se encuentran dentro de ellas.
Figura 6.7. Anatomía de un picnogónido del género Nymphon sp.
Las arañas de mar se encuentran en todos los
océanos, aunque son más abundantes en las aguas polares. Pycnogonum es un género común, intermareal, que se encuentra en las
costas del Atlántico y el Pacífico de los Estados Unidos; tiene patas gruesas y
relativamente cortas. Nymphon es el
género de picnogónidos con mayor número de especies (cerca de 200 especies) y
aparece desde profundidades submareales hasta 6.800 m en todos los mares,
excepto en el mar Negro y en el Báltico.
A
B
B
Figura 6.8. Picnogónidos: A. Pycnogonum sp. y B. Nymphon sp.
2.3.
CLASE ARACNIDA
Los arácnidos muestran una mayor diversidad
anatómica que los insectos. Además de las arañas, el grupo incluye escorpiones,
pseudoescorpiones, escorpiones látigo, garrapatas, ácaros, segadores y otros.
Existen muchas diferencias entre ellos por lo que respecta a la forma y a los
apéndices. Principalmente son de vida libre, y mucho más frecuentes en las
regiones secas y cálidas.
A
B
B
C
D
D
E
F
F
Figura 6.9. Integrantes de la clase arácnida: A. una araña, B. Un escorpión
C. un pseudoescorpión, D. un ácaro, E. un amblipigio y F. un opilión.
Los tagmas de los arácnidos son cefalotórax y
abdomen: generalmente, el cefalotórax lleva un par de quelíceros, un par de
pedipalpos y cuatro pares de patas marchadoras. Carecen de antenas y de
mandíbulas. La mayoría de los arácnidos son depredadores y tienen uñas, garfios
(las uñas y los garfios son pedipalpos y quelíceros modificados), glándulas
venenosas o aguijones. Suelen tener piezas bucales suctoras con las que chupan
líquidos de los tejidos blandos de sus presas. Entre sus interesantes adaptaciones
están las glándulas de las hileras de las arañas.
2.3.1.
Orden Aracneae
El cuerpo de las arañas es compacto, con un cefalotórax (prosoma) y un abdomen (opistosoma) insegmentados y
unidos por un pedipalpo delgado.
Figura 6.10. Anatomía externa de una araña.
Los apéndices anteriores son un par de quelíceros con uñas terminales
provistas de los conductos de las glándulas venenosas, y un par de pedipalpos
con bases masticadoras. Además, tienen cuatro pares de patas marchadoras
terminadas en uñas.
Figura 6.11. Quelíceros de una tarántula terminados en
las uñas venenosas.
Figura 6.12. Diferencia entre los quelíceros de una
araña y los quelíceros de una tarántula.
Todas las arañas son depredadoras, se alimentan
fundamentalmente de insectos que matan con sus uñas y veneno. Algunas arañas
cazan sus presas a la carrera, otras mediante trampas y muchas los atrapan con
una red de seda. Tras ello, la araña trocea su presa con los quelíceros y le
inyecta veneno, luego licúa sus tejidos con un fluido digestivo y succiona el
caldo resultante hacia el estomago. Las arañas con dientes en las bases de los
quelíceros exprimen o mastican la presa, a la vez que ayudan a la digestión con
enzimas bucales.
Las arañas respiran por medio de pulmones en libro, traqueas,
o ambos. Los pulmones en libro, que son exclusivos de las arañas, estan
formados por muchos sacos de aire paralelos que se extienden dentro de una
camara llena de sangre. El aire entra en la camara por una hendidura de la
pared del cuerpo. Las traqueas comprenden un sistema de tubos que llevan
directamente aires a los tejidos desde unas aberturas denominadas espiraculos.
Las traqueas son semejantes a las de los insectos, pero mucho menos extensas.
Las arañas y los insectos tienen un peculiar
sistema excretor formado por túbulos de
Malpigy, que trabajan conjuntamente con glándulas rectales especializadas.
El potasio y otros solutos y materiales de desecho se excretan al interior de
los túbulos, que vierten el líquido u ‘orina’ al intestino.
Las glándulas rectales reabsorben casi todo el
potasio y el agua, dejando los desechos como el ácido úrico. Gracias a este
reciclado de agua y potasio, las especies que viven en medios áridos pueden
conservar los líquidos del cuerpo, produciendo una mezcla casi seca de orina y
heces. Muchas arañas tienen también glándulas coxales, que son nefridios
modificados que se abren en las coxas o bases del primer y tercer par de patas
marchadoras.
Las arañas tienen por lo general ocho ojos simples, cada uno con lente,
bastones ópticos y retina. Principalmente los utilizan para percibir objetos en
movimiento, pero algunas arañas, como las cazadoras y saltadoras, pueden formar
imágenes. Como la visión de las arañas es normalmente pobre, el conocimiento de
su entorno depende en gran medida de sus sedas
sensoriales, semejantes a pelos. Todas las sedas de su superficie,
prescindiendo de si están o no conectadas a células receptoras, se utilizan
para comunicar alguna información acerca de lo que le rodea, como por ejemplo,
corrientes de aire o tensiones cambiantes en sus telas, al sentir las
vibraciones en los hilos que conforman la tela; las arañas pueden estimar el
tamaño y actividad de las presas atrapadas, o percibir el mensaje emitido por
un posible compañero.
2.3.2. Orden Scorpionida
Los tagmas del escorpion son: un corto cefalotóriax (prosoma), que lleva los apendices, un par de ojos medios y de
dos a cinco pares de ojos laterlaes; un preabdomen (mesosoma)
formado por siete segmentos y un postabdomen (metasoma),
o cola, constituido por cinco segmentos y terminado en un aparato punzante
(aculeo). Los quelíceros son pequeños y triarticulados, los pedipalpos son
grandes, quelados y de seis artejos; y los cuatro pares de patas marchadoras
tienen cada uno ocho artejos.
Sobre el lado ventral del abdomen están los
curiosos peines, órganos sensoriales
utilizados para explorar el terreno y para el reconocimiento del seco. El
aguijón del último segmento tiene una base bulbosa y una púa curvada que
inyecta el veneno. El veneno de la mayoría de las especies no resulta
perjudicial para el hombre, pero puede producirle una inflamación dolorosa. No
obstante, la picadura de ciertas especies de Androctonus en África, Tityus
de Suramérica y de Centruroides en
México, pueden ser mortales a no ser que se administre un anti-veneno a tiempo.
A

B
C
Figura 6.14. Miembros del género: A. Androctonus sp.
B. Tityus sp. y C. Centruroides sp.
Los escorpiones ejecutan una danza de apareamiento
compleja. El macho sujeta a las quelas de la hembra, retrocediendo y avanzando;
abre la parte genital de la hembra con sus patas anteriores y pica sus
pedipalpos. Finalmente deposita un espermatóforo y pone a la hembra encima
hasta que la masa espermática se introduce en el orificio genital femenino. Los
escorpiones son tanto ovovivíparos como vivíparos, es decir, la hembra incuba a
sus crías dentro del tracto reproductor. Después de algunos meses o un año de
desarrollo, se producen, según las especies, de 6 a 90 jóvenes. Éstos, que sólo
tienen unos pocos milímetros de largo, trepan sobre el dorso de la madre donde
permanecen hasta pasar la primera muda. Madura al cabo de un año
aproximadamente.
2.3.3.
Orden Acari
Los miembros de este orden son, sin duda, los más
importantes de los arácnidos, tanto desde el punto de vista médico como
económico. Superan, con mucho, a otros órdenes en números de individuos y
especies.
La mayor parte de los ácaros tienen 1 mm o menos
de longitud. Las garrapatas, que constituyen un suborden de los ácaros, tienen
tamaños que oscilan entre unos pocos milímetros hasta, ocasionalmente, unos 3
cm. una garrapata puede hincharse enormemente después de alimentarse de la
sangre de su hospedador.
Su cuerpo se divide básicamente en gnatosoma e idiosoma. El gnatosoma comprende la cabeza propiamente del animal,
mientras que el idiosoma conforma el resto del cuerpo.
Figura 6.15. División corporal de un ácaro.
Llevan sus piezas bucales sobre un pequeño
saliente anterior, el capítulo,
formado principalmente por apéndices que están al servicio de la alimentación y
que rodean a la boca. A cada lado de ésta hay un quelícero que sirve para
desgarrar, triturar o morder el alimento. La forma de los quelíceros varía
ampliamente en las distintas familias. Al lado de los quelíceros hay un par de
pedipalpos articulados, cuya forma y función también varían mucho según el tipo
de alimentación. Ventralmente, las bases de los pedipalpos se fusionan para
formar un hipostoma, mientras que
dorsalmente, sobre la boca, se extiende un rostro
o tectum. Los ácaros y garrapatas
adultas tienen normalmente cuatro pares de patas, aunque algunas formas
especializadas pueden presentar de uno a tres pares.
La mayoría de los ácaros transfieren el esperma
directamente, pero algunas especies lo hacen de forma directa mediante un
espermatóforo. Del huevo sale una larva con tres pares de patas, que antes de
alcanzar el estado adulto, pasa por uno o más estados ninfales con ocho patas.
Muchas especies de ácaros son de vida
completamente libre, como Dermatophagoides
farinae, y especies relacionadas, se encuentran en el polvo de las casas en
todo el mundo, a menudo produciendo alergias y dermatosis. En este caso estos
ácaros se alimentan de las células muertas que se desprende de la piel de las
personas y que van constituyendo el polvo. Otros accidentalmente caen en la
piel consumiendo las células de la piel (muerta y/o viva) causando enfermedades
leves de la piel o sarpullido.
Figura 6.16. Dermatophagoides farinae visto a través
de un microscopio electrónico de barrido.
Los ácaros pueden ser ecológicamente importantes
por su abundancia, pero muchos de ellos lo son porque influyen directamente
sobre nuestros alimentos y nuestra salud. Los ácaros araña (familia
Tetranychidae) constituyen graves plagas agrícolas de árboles frutales,
algodón, trébol y otras muchas plantas. Succionan los contenidos de sus células
y esto produce un moteado en las hojas, sobre las que construyen una tela
protectora producida por glándulas de seda localizadas en la base de los
quelíceros. A las larvas del género Trombicula
se las denomina garrapatillas; se alimentan de tejidos dérmicos de los
vertebrados terrestres, incluida la especie humana y pueden producir una
dermatitis irritante. Algunas especies de garrapatillas transmiten una
enfermedad conocida como ‘Tifus exantemático asiático’. El ácaro de los
folículos pilosos, Demodex no es,
aparentemente, patógeno para el hombre; suele infestar a la mayoría de las
personas y pasar inadvertido. Otras especies de Demodex, y otros géneros de ácaros, son los causantes de la sarna
en los animales domésticos. El ácaro de la sarna humana, Sarcoptes scabiei provoca una intensa picazón cuando excava bajo la
piel.
A
B
C
Figura 6.17. A. Trombicula sp.; B. Demodex sp. y
C. Sarcoptes scabiei.
Además de las enfermedades que pueden producir,
las garrapatas están entre los principales vectores de enfermedades del mundo,
relegadas a un segundo lugar solamente por los mosquitos. Portan, más que
ningún otro artrópodo, una gran variedad de agentes infecciosos, como
protozoos, ricketsias, virus, bacterias y hongos. Las especies de Ixodes transmiten la infección más común
producida por artrópodos en los Estados Unidos, la enfermedad de Lyme. Especies
de Dermacentor y otras garrapatas
transmiten la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, una enfermedad poca
conocida, porque la mayoría de los casos ocurren en el este de los Estados
Unidos. La enfermedad conocida como la fiebre del ganado de Texas, es causada
por un protozoo parásito de la garrapata del ganado ovino, Boophilus annulatus, aunque también la enfermedad es transmitida
por la garrapata de los bovinos, Boophilus
microplus.
A

B
C
Figura 6.18. A. Ixodes sp.; B. Dermacentor sp. y
C. Boophilus sp.
3.
SUBPHYLUM CRUSTACEA (BIRRAMEA)
Aunque los crustáceos se diferencian de los demás
artrópodos en una serie de aspectos, la característica verdaderamente
distintiva de los crustáceos es que son los únicos que poseen dos pares de antenas. Además de dos
pares de antenas y un par de mandíbulas, los crustáceos tienen dos pares de
maxilas en la cabeza, seguidas por un par de apéndices en cada segmento del
cuerpo (en algunos crustáceos no todos los metámeros llevan apéndices). Todos
los apéndices, excepto quizá las primeras antenas, son primariamente birrámeos (dos ramas principales), y al
menos algunos de los apéndices de los adultos muestran en la actualidad esta
característica. Si presentan órganos especializados para la respiración, son en
forma de branquias.
La mayoría de los crustáceos tienen entre 10 y 20
segmentos, pero algunas formas poseen 60 o más. El presentar un mayor número de
segmentos es una característica primitiva. La condición más evolucionada es
tener pocos segmentos y un aumento de la tagmatización. Los principales tagmas
son: cabeza + tórax = cefalotórax y el abdomen, pero éstos no son homólogos en
el conjunto de la clase (e incluso en algunas subclases) debido a la variación
del grado de fusión de los segmentos, como por ejemplo, el cefalotórax.
Figura 6.19. División corporal de un crustáceo.
Con mucho, el mayor grupo de crustáceos es la
clase Malacostrácea, que incluye langostas, cangrejos, camarones, pulgas de
playa, cochinillas de humedad y muchos otros. Los malacostráceos muestran una
distribución sorprendentemente constante de los metámeros del cuerpo y tagmas,
conocida a menudo como facies carinoides
y considerada el modelo ancestral de la clase. Este modelo corporal tiene una
cabeza con cinco (embrionariamente seis) metámeros fusionados, un tórax con
ocho metámeros y un abdomen con seis (siete en algunas especies). En el extremo
anterior está el rostro y en el
posterior el telson; ambos sin
segmentar. El telson, junto con el último metámero y sus urópodos, constituyen el abanico caudal en muchas formas.
En muchos crustáceos, la cutícula dorsal de la
cabeza puede extenderse posteriormente y rodear los lados del animal hasta
cubrirlo, o quedar fusionada con alguno o con todos los segmentos torácicos y
abdominales. Esta cubierta se llama caparazón.
En algunos grupos el caparazón adquiere el aspecto de valvas (semejantes a las
de una almeja) que cubren la mayor parte o todo el cuerpo. En los decápodos
(que incluyen langostas, cangrejos y otros) el caparazón cubre por completo el
cefalotórax, pero no el abdomen.
Figura 6.20. Modelo anatómico de un crustáceo.
3.1. CLASE
REMIPEDIA
Los remipedios es una pequeña clase de crustáceos
recientemente descubierta. Las veintitrés especies descritas se han encontrado
en cuevas relacionadas con el mar. Los remipedios tienen características muy
primitivas. En el tronco (tórax y abdomen) hay de 25 a 38 segmentos, todos con
pares de apéndices birrámeos nadadores y esencialmente iguales. Las antenas son
birrámeas. Tanto el par de maxilas como el de maxilípedos son prensiles y,
aparentemente, adaptados a la alimentación. La forma de los apéndices nadadores
se parece a la que presentan los copépodos, pero a diferencia de éstos y de los
cefalocáridos, las patas nadadoras están dirigidas lateralmente, y no
ventralmente. Las especies de esta clase son: Godzilliognomus frondosus, Godzilliognomus schrami, Pleomothra
apletocheles, Pleomothra fragilis, Godzillius robustus, Cryptocorynetes
haptodiscus, Cryptocorynetes longulus, Kaloketos pilosus, Lasionectes
entrichoma, Lasionectes exleyi, Speleonectes atlantida, Speleonectes benjamini,
Speleonectes emersoni, Speleonectes epilimnius, Speleonectes gironensis, Speleonectes
kakuki, Speleonectes lucayensis, Speleonectes minnsi, Speleonectes ondinae, Speleonectes
parabenjamini, Speleonectes tanumekes, Speleonectes tulumensis y Speleonectes williamsi.
Figura 6.21. Un miembro de la clase Remipedia: Speleonectes parabenjamini.
3.2. CLASE
CEPHALOCÁRIDA
Los cefalocáridos forman también un pequeño grupo,
con sólo doce especies. Aparecen a lo largo de ambas costas de los Estados
Unidos, Indias occidentales y Japón. Tienen de 2 a 3 mm de longitud, y se han
encontrado en sedimentos de fondo, desde la zona intermareal hasta unos 300 m
de profundidad. Algunas de sus características son bastantes primitivas. Las
patas torácicas son muy semejantes entre sí, y las segundas maxilas se parecen
a las patas torácicas. Las segundas maxilas y los siete primeros pares de patas
tienen un gran epipodito en el protopodio, y ése es uniarticulado. Los
cefalocáridos carecen de ojos, de caparazón y de apéndices abdominales. Hermafroditas
auténticos, son los únicos artrópodos que liberan los óvulos y los
espermatozoides a un conducto común. Las siguientes son las especies de este
grupo: Chiltoniella elongata,
Hampsonellus brasiliensis, Hutchinsoniella macracantha, Lightiella floridana,
Lightiella incisa, Lightiella magdalenina, Lightiella monniotae, Lightiella
serendipita, Sandersiella acuminata, Sandersiella bathyalis, Sandersiella
calmani y Sandersiella kikuchii.
3.3. CLASE
BRANCHIOPODA
También representan un tipo de crustáceos con
algunos caracteres primitivos. Se reconocen cuatro órdenes: Anostráceos, Notostráceos, Concostráceos
y Cladóceros. Los branquiópodos
tienen reducidas las primeras antenas y las segundas maxilas. Sus patas son
aplanadas y foliares (filopodios) y
son los principales órganos respiratorios (de aquí el nombre de Branquiópodos).
La mayoría de ellos utilizan sus patas para filtrar alimento, y excepto en los
cladóceros, para la locomoción.
La mayoría de los branquiópodos son formas
dulceacuícolas. El orden más abundante e importante es el de los Cladóceros,
que a menudo representan un componente importante del zooplancton de las aguas
dulces. Su reproducción es muy interesante y recuerda a la de algunos
rotíferos.
Figura 6.22. Especie de la clase branchiopoda:
Lepidurus apus.
3.4. CLASE
MAXILLOPODA
Esta clase incluye un número de grupos de
crustáceos tradicionalmente considerados como clases. Los especialistas han
reconocido la evidencia de que estos grupos descienden de un ancestro común, y
forman así un grupo monofilético dentro de los crustáceos. Básicamente tienen
cinco metámeros cefálicos, seis torácicos y, generalmente, cuatro metámeros
abdominales más un telson, aunque son comúnmente las reducciones. El abdomen
carece de apéndices típicos. El ojo de la larva nauplio (cuando existe) tiene
una estructura única y se le conoce como ojo
maxilopodiano.
Figura 6.23. Un maxilópodo de la subclase
Copepoda.
4.
SUBPHYLUM UNIRRAMEA
Los miembros del subfilo Unirrámeos son artrópodos
principalmente terrestres. Sólo unos pocos han vuelto a la vida acuática,
generalmente de agua dulce.
El término “miriápodos” que significa ‘muchos
pies’, se utiliza comúnmente para designar a un grupo de cuatro clases de
unirrámeos que han desarrollado un patrón de dos tagmas –cabeza y tronco- con
apéndices pares en la mayoría o en todos los metámeros del cuerpo. Los
miriápodos incluyen a los quilópodos (ciempiés), los diplópodos (milpiés), los
paurópodos y los sínfilos.
Los insectos han desarrollado un patrón de tres
tagmas –cabeza, tórax y abdomen- con apéndices en la cabeza y el tórax, pero
muy reducidos o sin ellos en el abdomen. El antecesor común de los insectos probablemente
se parecía, en la forma general del cuerpo, a los miriápodos.
Los unirrámeos tienen solamente un par de antenas,
y sus apéndices son siempre unirrámeos, nunca birrámeos como los de los
crustáceos. Aunque algunos insectos jóvenes son acuáticos y tienen branquias,
éstas no son homólogas de las de los crustáceos. Los insectos y miriápodos
utilizan tráqueas para el transporte de los gases respiratorios directamente
hasta y desde todas las células del cuerpo, de una manera semejante a los
onicóforos y algunos arácnidos.
La excreción generalmente se realiza en túbulos de
Malpigio.
4.1. CLASE CHILOPODA
los quilópodos o ciempiés, son formas terrestres
de cuerpos aplanados que pueden presentar desde unos pocos a 177 metámeros.
Cada metámero, excepto el primero después de la cabeza, y los dos últimos del
cuerpo, lleva un par de patas articuladas. Los apéndices del primer segmento
del cuerpo están modificados para formar uñas venenosas.
Los apéndices cefálicos son similares a los de los
insectos. Hay un par de antenas, un par de mandíbulas y uno o dos pares de
maxilas. En la cabeza tienen además un par de ojos formados por grupos de
ocelos.
El sistema digestivo es un tubo recto en cuyo
extremo anterior vierten las glándulas salivales. En la parte posterior del
intestino desembocan dos pares de túbulos de Malpigio. Presentan un corazón
alargado con un par de arterias en cada metámero. El corazón tiene una serie de
ostiolos para facilitar el retorno de la sangre desde el hemocele. La
respiración se realiza mediante un sistema traqueal de tubos ramificados que
parten de un par de espiráculos en cada metámero. El sistema nervioso es
típicamente artropodiano, y hay también un sistema nervioso visceral.
Los sexos son separados, con gónadas impares y
conductos pares. Algunos ciempiés son ovíparos y otros vivíparos, los jóvenes
son semejantes a los adultos.
Los ciempiés prefieren lugares húmedos, como las
partes ocultas de los troncos, cortezas y piedras. Son muy agiles y carnívoros,
alimentándose de lombrices de tierra, cucarachas y otros insectos. Matan a sus
presas con sus uñas venenosas y luego las mastican con sus mandíbulas. El
ciempiés casero común Scutigera, que
tienen 15 pares de patas, se ve a menudo escabulléndose en los cuartos del baño
y sótanos húmedos, donde captura insectos. La mayoría de las especies son
inofensivas aunque muchos ciempiés tropicales, algunos de los cuales pueden
alcanzar una longitud de 30 cm, son peligrosos como Scolopendra gigantea.
A
B
Figura 6.24. A. Scutigera sp. y B. Scolopendra gigantea.
4.2. CLASE
DIPLOPODA
Los diplópodos re conocen comúnmente como milpiés.
A pesar de que no tienen tantas patas, presentan un elevado número de
apéndices, ya que cada segmento del tronco tiene dos pares, condición que puede
tener su origen en la fusión de pares de metámeros. Sus cuerpos cilíndricos
están formados por 25 a 100 segmentos. El corto tórax comprende cuatro
segmentos, cada uno con un par de patas.
La cabeza lleva dos grupos de ojos simples y un
par de antenas, mandíbulas y maxilas. La estructura general del cuerpo es
semejante a la de los ciempiés, con unas pocas variaciones. En cada segmento
del tronco presentan un par de espiráculos que se abren en cámaras aéreas, a
partir de las cuales salen tubos traqueales. En el extremo anterior se
encuentran dos aberturas genitales.
En la mayoría de los milpiés los apéndices del
séptimo segmento están modificados como órganos copuladores. Después de la
cópula la hembra deja los huevos en el nido y los vigila cuidadosamente. Las
formas larvarias tienen sólo un par de patas por metámero.
Los milpiés no son tan activos como los ciempiés,
se desplazan muy despacio, con movimientos elegantes y no serpenteando como los
ciempiés. Prefieren los lugares oscuros y húmedos situados debajo de troncos o
piedras. La mayoría son herbívoros, alimentándose de materia orgánica en
descomposición, aunque algunos comen plantas vivas. Como son animales de
movimientos lentos, muchos milpiés se enrollan cuando se les molesta. Muchos también
se protegen de los depredadores secretando líquidos tóxicos o repelentes a partir
de glándulas especiales (glándulas
repugnatorias) situadas a ambos lados del cuerpo. Ejemplos comunes de esta
clase son: Spirobolus y Julus con una amplia distribución.
A
B
Figura 6.25. A. Spirobolus sp. y B. Julus sp.
4.3. CLASE
INSECTA (HEXAPODA)
Los insectos (del latín insectus, que significa ‘seccionado por dentro’) son los más
diversos y abundantes de todos los grupos de artrópodos. Los insectos se
diferencian de los demás artrópodos por poseer en la región torácica tres pares de patas (6 patas en total,
razón por la cual muchas veces se les denomina también clase Hexapoda, ‘hexa’
seis y ‘poda’ patas) y generalmente dos
pares de alas (Pterygota, ‘alados’), aunque algunos tienen un par de alas y
otros carecen de alas (Apterygota, ‘sin alas’). El tamaño de los insectos
varían desde menos de 1 mm a 20 cm de longitud, aunque la mayoría no superan
los 2,5 cm. generalmente, los insectos más grandes viven en las zonas
tropicales.
Como en otros artrópodos, el exoesqueleto está
constituido por un sistema complejo de placas denominadas escleritos, conectadas unas con otras mediante uniones articuladas,
flexibles y ocultas. La musculatura entre los escleritos permite al insecto
realizar movimientos precisos. La rigidez de su esqueleto es atribuible a las
escleroproteínas y no a la quitina, y su ligereza hace posible el vuelo. En
contraste, la cutícula de los crustáceos está endurecida fundamentalmente por
materia mineral.
Los tagmas de los insectos son: cabeza, tórax y
abdomen. La cutícula de cada metámero del cuerpo está típicamente compuesta de
cuatro placas (escleritos), una dorsal (noto o tergo), una ventral (esterno) y
un par de placas laterales (pleura). Las pleuras de los segmentos abdominales
son más membranosas que esclerotizadas.
Figura 6.26. División corporal de un insecto el orden
Coleoptera.
Figura 6.27. División transversal del tórax
de los insectos: Noto (línea roja), Pleura (línea verde)
y Esterno (línea azul).
La cabeza generalmente lleva un par de ojos
compuestos relativamente grandes, un par de antenas y tres ocelos. Las antenas,
que varían mucho en tamaño y forma, funcionan como órganos táctiles, olfativos
y en algunos casos como auditivos. Las piezas bucales están formadas por
cutícula especialmente endurecida y típicamente comprenden: un labro, un par de
mandíbulas, un par de maxilas, un labio y una hipofaringe en forma de lengüeta.
El tipo de piezas bucales que presentan los insectos determinan sus hábitos alimenticios. Los insectos poseen 6 tipos de aparatos bucales:
Figura 6.28. Escleritos de la cabeza y piezas bucales de un
ortóptero.
El tipo de piezas bucales que presentan los insectos determinan sus hábitos alimenticios. Los insectos poseen 6 tipos de aparatos bucales:
1. Aparato bucal masticador. (Orden Orthoptera)
2. Aparato bucal perforador-chupador (tipo
hemíptera-homóptera). (Orden Hemiptera y Orden Homoptera)
3. Aparato bucal perforador-chupador (tipo
dípteros inferiores). (Orden Diptera)
4. Aparato bucal chupador de sifón o espiritrompa. (Orden Lepidoptera)
5. Aparato bucal masticador-lamedor. (Orden Hymenoptera)
6. Aparato bucal de esponja. (Orden Diptera)
Figura 6.29. Tipos de aparatos bucales de los
insectos.
El tórax está formado por tres metámeros:
protórax, mesotórax y metatórax, cada uno con un par de patas. En la mayoría de
los insectos, meso y metatórax llevan cada uno un par de alas. Las alas,
expansiones cuticulares de la epidermis, están formadas por una doble membrana,
con venas dotadas de una cutícula gruesa, que sirven para dar rigidez a las alas.
Aunque el modelo de venación varía entre las diferentes especies, se mantiene
constante dentro de una misma especie; por ello se utiliza para la
clasificación e identificación.
Las patas de los insectos están a menudo
modificadas para realizar funciones especiales. Las formas terrestres, como los
escarabajos, tienen patas marchadoras con almohadillas terminales y uñas. Estas
almohadillas pueden ser pegajosas para caminar por cualquier superficie, como
lo hace la mosca domestica. Las patas posteriores de los saltamontes y grillos
están adaptadas para el salto. El alacrán cebollero (Gryllotalpa gryllotalpa) tiene el primer par de patas modificadas
para excavar en el suelo. Las chinches de agua y muchos escarabajos acuáticos
presentan apéndices en forma de pala para la natación. Para atrapar a sus
presas, la mantis religiosa tiene las patas anteriores largas y fuertes. Las
patas de la abeja melífera están modificadas para recolectar polen.


Figura 6.31. El alacrán cebollero (Gryllotalpa gryllotalpa) (orden Orthoptera)
y el primer par de patas (excavadoras).
El abdomen de los insectos está compuesto de 9 a
11 segmentos; el undécimo, cuando existe, está reducido a un par de cercos
(apéndices en el extremo posterior).
Las larvas y las ninfas presentan una serie de apéndices abdominales que faltan en los adultos. El extremo del abdomen lleva la genitalia externa.
Figura 6.32. División longitudinal del abdomen mostrando
el número de tergos con presencia de cerco (11° tergo).
Las larvas y las ninfas presentan una serie de apéndices abdominales que faltan en los adultos. El extremo del abdomen lleva la genitalia externa.
4.3.1.
Subclase Apterygota
Carecen de alas como carácter evolutivo, es decir,
nunca tuvieron alas. En esta subclase encontramos tres órdenes:
Orden
Thysanura
Son conocidos comúnmente como pececillos de plata
o trazas. Se consiguen frecuentemente en lugares oscuros y húmedos y entre las
páginas de los libros. Poseen un aparato bucal masticador. Carecen de alas.
Poseen antenas filiformes. Las patas son del tipo corredoras. Poseen tres
grandes cercos al final del abdomen. Son ametábolos, es decir que no poseen
etapas de desarrollo diferenciadas en todo su desarrollo.
Figura 6.33. Traza (Lepisma saccharina)
Orden
Collembola
Son de tamaño pequeño (5 mm o menos). No tienen ojos. Su respiración se realiza por tráqueas o por la superficie del cuerpo;
órgano saltador plegado debajo del abdomen; abundan en el suelo, y a veces, en
grandes cantidades sobre las películas superficiales de las charcas, o sobre
bancos de nueve primaverales; son ametábolos.
Figura 6.34. Un colémbolo: Isotoma habitus.
4.3.2.
Subclase Pterygota
En esta subclase se agrupan los insectos que
poseen alas o que perdieron las alas por vía evolutiva pero que en un principio
si tenían.
Orden
Lepidoptera
En este orden están las mariposas y polillas.
Poseen un aparato bucal del tipo chupador de sifón o espiritrompa en los
adultos y masticador en las larvas. Tienen antenas del tipo filiformes,
pectinadas, bipectinadas y capitadas. Poseen holometabolia (huevo, larva, pupa
e imago). Tienen dos pares de alas membranosas cubiertas de escamas de
distintos colores. Las patas son del tipo caminadoras.
A
B
Figura 6.35. A. Caligo leucer y B. Morpho rhetenor.
Orden
Homóptera
Aquí se ubican las cícadas o cigarras, lorito
verdes, áfidos, mosca blanca y candelitas. El aparato bucal es del tipo
perforador-chupador tipo hemíptera-homóptera. Las antenas de este orden son del
tipo cetáceas y filiformes. Poseen paurometabolia (huevo – ninfa – imago o
adulto). Poseen dos pares de alas membranosas. Las patas pueden ser todas
caminadoras o el primer y segundo par da patas saltador y el tercer par de
patas caminador.
A
B

C

Figura 6.36. A. Quesada gigas; B. Icerya purchasi
C. Bemisia tabaci.
Supraorden Neuropteria
A este grupo pertenecen la hormiga león, crisopas,
madre de agua (familia Corydalidae). El aparato bucal es masticador. Poseen
antenas filiformes y capitadas. Su desarrollo es paurometabólico (huevo, ninfa,
adulto). Ambos pares de alas son membranosos. Las patas pueden ser todas
caminadoras o el primer par de patas puede ser raptora y el resto caminadoras.
A
B
B
Figura 6.37. A. Corydalus cornutus y
B. Chrysoperla lucasina.
Orden
Hemiptera
En este grupo se encuentran las chinches, chinches
fétidas, chipos (fam. Reduviidae), cucarachas de aguas (fam. Belostomatidae),
chinches de fruta, entre otros. El aparato bucal de este orden es del tipo
perforador-chupador tipo hemíptera-homóptera. Las antenas son únicamente
filiformes. Su desarrollo es paurometabólico (huevo, ninfa, adulto). El primer
par de alas es hemiélitro mientras que el segundo par es membranoso. Las patas
son caminadoras o el primer par de patas son raptoras y el resto caminadora.
A
B
B
C
D
D
E
F
F
Figura 6.38. A. Cucaracha de agua (Lethocerus maximus);
B. Chinche fétida (Nezara viridula);
C. Chinche hematófaga (Cimex lectularius)
Chipos hematófagos (vector del Mal de Chagas): D. Rhodnius spp.
E. Panstrongylus spp. y F. Triatoma spp.
Orden
Hymenoptera
Aquí se agrupan a las abejas, avispas, hormigas, cigarrones
(Xylocopa spp.). El aparato bucal es
masticador-lamedor. Las antenas pueden ser geniculadas o filiformes. Poseen
holometabolia (huevo, larva, pupa e imago). En los himenópteros alados ambos
pares de alas son membranosos. Las patas pueden ser todas caminadoras o el
tercer par puede ser recolector.
A
B
B
C
D
D
Figura 6.39. A. Abeja (Apis mellifera); B. Avispa matacaballo
(Superfamilia Sphecoidea); C. Cigarrón (Xylocopa sp.)
D. Hormiga (familia Formicidae).
Orden
Orthoptera
Aquí encontramos a las langostas, saltamontes,
perritos de agua (Gryllotalpa gryllotalpa),
taras, grillos, etc. El aparato bucal es masticador. Las antenas son
filiformes. Su desarrollo es paurometabólico (huevo, ninfa, adulto). El primer
par de alas puede ser tegminado o apergaminado y el segundo par membranoso. Las
patas varían mucho aquí; el primer y segundo par de patas puede ser caminador y
el tercer par saltador ó el primer par de patas cavador, segundo par caminador
y tercer par saltador (fam. Gryllotalpidae).
B
C
Figura 6.40. A. Tara (Tettigonia viridissima);
B. Perro de agua (Gryllotalpa gryllotalpa)
C. Grillo (Acheta domesticus)
Orden Isoptera
Aquí se encuentran las termitas y los comejenes.
El aparato bucal es masticador. Las antenas son moniliformes. La metamorfosis
es paurometabólica (huevo, ninfa, adulto). Cuando presentan alas, ambos pares
son membranosos. Las patas son caminadoras en su totalidad.
Figura 6.41. Termita (Coptotermes formosanus).
Orden
Odonata
A este grupo pertenecen las libélulas o caballitos
del diablo. El aparato bucal es masticador. Las antenas son filiformes. Poseen
hemimetabolia (huevo, náyade, adulto). Ambos pares de alas son membranosos. Las
patas son todas caminadoras.
A
B

Figura 6.42. A. Sympetrum fonscolombii y
B. Enallagma cyathigerum
Orden
Coleoptera
En este orden se encuentran los escarabajos,
cocuyos, coquitos, gorgojos y mariquitas. El aparato bucal es masticador. Las
antenas pueden ser filiformes, lameladas o geniculadas. La metamorfosis es
holometabólica (huevo, larva, pupa e imago). Las alas anteriores son élitros y
las posteriores son membranosas. Los tres pares de patas pueden ser caminadoras
todas o corredoras todas.
A
B
C

Figura 6.43. A. Escarabajo neptuno (Dynastes neptunus)
B. Cocuyo (Pyrophorus noctilus)
C. Mariquita (Rodolia cardinalis)
Orden
Diptera
En este grupo están las moscas, zancudos,
mosquitos, jejenes, moscas de frutas y tábanos. El aparato bucal puede ser
perforador-chupador en los dípteros inferiores (tábanos, zancudos, mosquitos y
jejenes) o chupador tipo esponja en los dípteros en general. Las antenas pueden
ser aristadas, filiformes o plumosas. Su metabolismo es holometábolo (huevo,
larva, pupa, adulto). Las alas anteriores son membranosas y las posteriores
están modificadas en balancines o alteres (estructuras que ayudan a mantener el
equilibrio en el vuelo de los dípteros). Las patas son todas caminadoras.
A
B

C

D
Figura 6.44. A. Mosca común (Musca domestica)
B. Zancudo del dengue (Aedes aegypti)
C. Mosca de los baños (Psychoda sp.)
D. Tábano (Tabanus sp.)
Orden Dictyoptera
En este orden encontramos a las cucarachas,
chiripas y mantis. El aparato bucal es masticador. Las antenas son filiformes. Desarrollo
paurometabólico (huevo, ninfa, adulto). Primer par de alas tegminadas y segundo
par membranoso. Las patas pueden ser todas corredoras (suborden Blattodea) o
primer par raptor y el resto caminador (suborden Mantodea).
A

B

Figura 6.45. A. Cucaracha (Periplaneta americana)
B. Mantis o santateresa (Mantis religiosa)
Orden
Siphonaptera
Corresponde a las pulgas. El aparato bucal es
masticador. Las antenas son filiformes. La metamorfosis es completa (parece
holometabolia pero no lo es). Son ápteros (sin alas). El primer y segundo par
de patas es trepador y el tercer par saltador.
Figura 6.46. Pulga común (Pulex irritans).
Orden
Anoplura
En este orden están los piojos y ladillas. El
aparato bucal es masticador. Las antenas son filiformes. Metamorfosis gradual
(parece paurometabolia pero no lo es). Son ápteros. Todas las patas son
trepadoras.
A
B
Figura 6.47. A. Piojo (Pediculus humanus)
B. Ladilla (Pthirus pubis).
Orden
Thysanoptera
A este grupo pertenecen los trips. El aparato
bucal es raspador. Las antenas son filiformes. La metamorfosis es gradual
inusual (huevo, larva, ninfa, pupa, adulto). Las alas son plumosas y las patas
caminadoras.

Figura 6.48. Trips (Thrips sp.)










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