martes, 4 de octubre de 2011

MORFOLOGÍA VEGETAL - N° 8. Tejidos Vegetales

Las plantas vasculares o traqueofitas son fundamentalmente plantas terrestres, y es en ellas donde los tejidos alcanzan mayor diversidad y donde aparecen tejidos especiales para funciones especificas relacionadas con el ambiente terrestres.

Las células de las plantas muestran grandes variaciones en tamaño y estructura, diferencias que reflejan sus diversas funciones en la vida de la planta. Los tejidos se definen como Asociaciones Congénitas, formadas por agrupaciones de células, con una forma definida y que cumplen una función específica dentro del cuerpo del vegetal.

Las características básicas para distinguir los tejidos de otras asociaciones celulares son:
  • Existencia de una laminilla entre células contiguas.
  • Formación de la pared primaria.
  • Presencia de punteaduras y plasmodesmos.
  • Desarrollo de espacios intercelulares.

Cuando se desea observar la estructura interna de las plantas se debe proceder a realizar secciones transversales y/o longitudinales de la parte de la planta que queremos estudiar, lo cual nos permiten ver con la ayuda del microscopio óptico como se disponen estas asociaciones y la forma que tienen cada una de ellas dependiendo de la función que van a cumplir en el cuerpo de la planta.

Los tejidos presente en las plantas superiores son:
  • Tejidos meristemáticos
  • Tejidos parenquimáticos
  • Tejidos protectores
  • Tejidos mecánicos o de sostén
  • Tejidos conductores
  • Tejidos secretores


TEJIDOS MERISTEMÁTICOS

Los tejidos meristemáticos (del griego μεριστός = divisible) también denominados tejidos primarios son los responsables del crecimiento de la planta. Sus células son pequeñas, tienen forma poliédrica, paredes finas y vacuolas pequeñas y abundantes. Este tejido se caracteriza porque sus células son indiferenciadas, es decir, no poseen una función definida como el resto de los tejidos del cuerpo, sino que se mantienen en constante división celular, razón por la cual también se les denomina células totipotentes.

Los meristemos se clasifican en dos tipos de tejidos primarios, los tejidos meristemáticos apicales y los tejidos meristemáticos laterales.

Meristemo apical

Son los responsables del crecimiento de la planta en longitud. Se localizan en el ápice del tallo y raíz. En el ápice del tallo puede o no estar cubierto por hojas las cuales se denominan primordios foliares. En el caso de la raíz el ápice se encuentra protegido por un tejido blando llamado cofia o caliptra.

En un meristemo apical típico pueden distinguirse tres capas de células cada una de las cuales dará lugar a tejidos diferentes:

Protodermo: se localiza alrededor y al exterior, da origen a la epidermis.

Procambium: se localiza al interior del protodermo, da lugar a los tejidos vasculares: xilema, floema y cámbium vascular.

Meristema fundamental: se localiza entre el Protodermo y Procambium, da origen a parenquima, colenquima y esclerenquima.

Meristemos remanentes: Actúan cíclicamente. Se localizan en la base de los entrenudos que están quiescentes (latentes).

Meristemos meristemoides: son células adultas diferenciadas que por ser células vivas tienen la propiedad de poder desdiferenciarse y volver a ser meristemáticas y dividirse por mitosis, originando nuevas estructuras, como células epidérmicas que originan estomas, pelos o tricomas y aguijones, etc.


Meristemo lateral

Son los responsables del crecimiento de la planta en grosor. Se localizan a lo largo del tallo y raíces y se pueden distinguir dos tipos de meristemos laterales:

Meristemos laterales primarios

Le confieren un crecimiento en diámetro a la planta poco pronunciado, y se localiza en la epidermis del tallo y raíces, estos aumentan en grosor.

Meristemos laterales secundarios

Son aquellos que además de desarrollar el grosor de la epidermis, producen un suber o corcho por encima de la epidermis, que sirve como protección a la planta contra cualquier agente ambiental que pueda dañar mecánicamente a la planta.

TEJIDOS PARENQUIMÁTICOS

se denomina parénquimas a los tejidos vegetales fundamentales que prevalecen en la mayoría de los órganos vegetales formando un tono continuo. Se localizan en todos los órganos vegetales, llenan espacios libres que dejan otros órganos y tejidos. Las células parenquimáticas están poco especializadas, y su forma puede ser muy variable: más o menos isodiamétricas y facetadas, casi poliédricas o alargadas, lobuladas, etcétera. Las paredes celulares son flexibles y delgadas de celulosa.

Se pueden distinguir cuatro tipos de parénquimas:

Parénquima clorofiliar o clorénquima

Está formado por células con alto contenido en cloroplastos, razón por la cual su principal función es llevar a cabo la fotosíntesis. Es el tejido que se encuentra en el interior (mesófilo) de las hojas de las plantas superiores. El clorénquima puede dividirse en dos tipos: parénquima empalizado que da hacia el epifilo o haz de la hoja, formado por células alargadas verticalmente y dispuestas en forma de empalizada; y el parénquima esponjoso que comunica con el hipofilo o envés de la hoja y cuyas células son de aspecto circular irregulares.

(a) Clorénquima en empalizado (b) Clorénquima esponjoso

Parénquima reservante

Es un tejido vegetal de tipo parenquimático característico de los órganos de reserva de las plantas superiores, tales como raíces engrosadas (zanahoria, remolacha), tallos subterráneos (tubérculo, rizoma), en semillas, pulpa de frutas, médula y partes profundas del córtex de tallos aéreos. En este tejido se almacenan sustancias de reserva que se encuentran en solución o como partículas sólidas. Los sitios de la célula donde se acumulan estas sustancias pueden ser las vacuolas, los plástidos o las paredes celulares.

gránulos de almidón dentro de células en el tubérculo de la papa (Solanum tuberosum)

Parénquima aerífero

Es un tipo de parénquima constituido por células que tienen abundantes espacios intercelulares (entre cada célula) por lo que pueden almacenar grandes cantidades de oxigeno. Son tejidos característicos de las plantas acuáticas.

Meristemo  primario
Aerénquima: en los espacios amplios se acumula el oxígeno

Parénquima acuífero

Está formado por células con grandes vacuolas capaces de almacenar grandes cantidades de agua. Estos tejidos se encuentran distribuidos en el tallo y las hojas de las plantas suculentas.



TEJIDOS PROTECTORES

Son tejidos que tienen como función proteger a la planta brindándoles una barrera física que protege el interior de la planta de los agentes externos. Los tejidos protectores pueden estar formado por células vivas o muertas. Se encuentra distribuido en toda la planta. Se pueden distinguir dos tipos de tejidos protectores:

Tejido protector primario

Lo conforma la epidermis de la planta. Está constituido por células vivas que le confieren al vegetal crecimiento lateral primario. Este tipo de tejido se encuentra en todas las plantas, siendo el tejido de protección fundamental.

Tejido protector secundario

Además de tejidos protectores primarios algunas plantas pueden desarrollar un segundo tipo de tejido que se dispone por encima de la epidermis. Este tejido a diferencia de la epidermis, está formado por células muertas y recibe el nombre de suber o corcho. El corcho es un mecanismo de defensa de las plantas que impide que cualquier agente patógeno penetre en la planta, principalmente hongos.




TEJIDOS MECÁNICOS O DE SOSTÉN

Son tejidos que le confieren a la planta consistencia, rigidez o flexibilidad frente a factores climáticos como el viento, manteniendo así el tallo y las ramas erectas.

Existen dos tipos de estos tejidos:

Colénquima

Es un tejido subepidérmico distribuido regularmente en bloques. Está formado por células prismáticas. Se encuentra en el vástago, en el tallo o en las hojas que sean fuertes. Se caracteriza por la acumulación de celulosa y pectina en la pared celular. Existen varios tipos de colénquima, de acuerdo a la forma de las células y la ubicación del engrosamiento de las paredes:

Angular: con engrosamiento en los ángulos.
Tangencial, laminar o lamelar: con engrosamiento en las paredes tangenciales o periclinales.
Lagunar: con engrosamiento en las paredes que limitan el espacio intercelular.
Masivo: forma derivada con fuerte engrosamiento en todas las paredes.

Esclerénquima

Está compuesto por células fibrilares y esclereidas, las cuales tienen forma poliédrica. Se presenta en la corteza media del tallo, pulpa de frutos, huesos de aceitunas y durazno. Es un tejido elástico, es decir que puede ser deformado pero vuelve a su forma original. El compuesto que le confiere sus características a la pared celular del esclerénquima es la lignina, presente en mayor o menor medida en las paredes celulares de todos los vegetales. Proporciona gran resistencia a las partes de la planta que han dejado de crecer. En algunos casos sirven como medio defensivo, ya que otorgan a la planta resistencia contra los ataques de los insectos.

TEJIDOS CONDUCTORES

Son tejidos altamente especializados en la conducción de sustancias nutritivas a todas las zonas de la planta. En plantas pequeñas el parénquima cubre las funciones de conducción de sustancias pero en las plantas altas se requieren vasos especiales de conducción. Se disponen en el interior del tallo, desde las raíces, atravesando toda la planta hasta llegar a las hojas donde se convierten en nervaduras. Los tejidos conductores son dos:

Xilema
También llamado tejido leñoso, está formado por células poliploides que al crecer se hacen diametralmente anchas y cortas en altitud o en profundidad. Estos vasos conducen la materia prima o savia bruta conformada por el agua y los minerales necesarios para que la planta por medio de la fotosíntesis elabore las sustancias vitales. Su ruta de conducción es desde las raíces hasta las hojas.

Floema
También llamado tejido liberiano, está formado por células prismáticas. Al contrario del xilema, este tejido se encarga de transportar las sustancias ya elaboradas (savia elaborada) en la fotosíntesis a todas las partes de la planta. Su ruta de conducción comienza en las hojas a las demás partes de la planta.

TEJIDOS SECRETORES

Están formados por células que tienen la capacidad de elaborar sustancia y expulsarlas al medio directamente o acumularla.

El olor de las plantas se debe a células secretoras. Las sustancias principales que expulsan las plantas son: aromas, aceites, venenos (extramonio), sustancias urticantes, látex, resinas. La localización de este tejido es muy variada.

Los tejidos secretores están formados por:

Células epidérmicas
Están modificadas para acumular sustancias. Estas células se pueden encontrar en las hojas de la flor, el fruto, etc.

Bolsas secretoras
Están formados por un conjunto de células cuyas paredes celulares se han roto. Estas sustancias que contienen son aromáticas. Se puede encontrar en la piel de la naranja o del limón.

Conductos resiníferos
Son unas estructuras donde son vertidas muchas sustancias por células secretoras. Este conducto transporta resinas.

Tubos lacticíferos
Conducto que transporta látex, que es una sustancia blanquecina. Algunos ejemplos de plantas son la higuera, la fabiola, el caucho, etc.

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